Te tengo aquí: presente, compañera
blanca, inmaculada, sumisa, receptiva.
Te tengo prisionera,
aguardando la idea y la palabra.
Te he creado en el éter para que seas mía,
para tenerte cerca,
para grabar mi alma,
Cuartilla como nieve caída en la mañana ...
Pero yo se que prefieres ser tú,
pajarita primorosa de mis nerviosos dedos de la tarde,
planeador de papel...;
sé que quieres volar, besar el aire,
cruzar por la lampara encendida,
golpear el cristal de la ventana
y posarte después
sobre las hojas humedecidas de la calle.