Te tengo aquí: presente, compañera
blanca, inmaculada, sumisa, receptiva.
Te tengo prisionera,
aguardando la idea y la palabra.
Te he creado en el éter para que seas mía,
para tenerte cerca,
para grabar mi alma,
Cuartilla como nieve caída en la mañana ...
Pero yo se que prefieres ser tú,
pajarita primorosa de mis nerviosos dedos de la tarde,
planeador de papel...;
sé que quieres volar, besar el aire,
cruzar por la lampara encendida,
golpear el cristal de la ventana
y posarte después
sobre las hojas humedecidas de la calle.
... y posarme en tu sueño, y escuchar mi nombre amarrado a tus labios... y danzarte las sombras mientras bebo tus vientos.
ResponderEliminary descansar mi alma sobre tu abrazo.
No amarres tu nombre,déjalo suelto;
Eliminarno lo amarres auque sea a mis labios
que yo correré tras él por ser tu nombre,
que yo correré tras él para besarlo.
Para llegar a ti ya no hay camino;
ResponderEliminarno hay vereda, ni trocha, ni cañada,
ni vaguada, ni atajo, ni sendero,
ni día, ni luz, ni madrugada.
Cuando tu camino y el mío besaron la dehesa,
se poblaron de noche y de retamas,
y acabaron, sinuosos, presagiando infinitos,
citas de eternidad, esperas sin llegada.
No hay camino ya para nosotros;
ni camino, ni regreso, ni esperanza.
Solo queda que la muerte nos una;
solo espero que llegue su llamada