miércoles, 2 de mayo de 2012

LAS ZAPATILLAS


LAS ZAPATILLAS





         Nela tiene la costumbre de sacar mis zapatillas hasta la puerta cuando vuelvo del campo. Me quito los zapatos embarrados o polvorientos, según la estación, y así no mancho el suelo, me porto con urbanidad, y sobre todo no escucho el rezongar do Toñi, la chacha, por ensuciar la solería. Hasta hace unos meses era la propia Toñi quien me alargaba las zapatillas al zaguán. Ahora lo hace Nela.


 Lo extraño es que Nela solo acude presta cuando vengo del campo. Si he ido a la ciudad, o al supermercado, o a la Iglesia, pasa de la atención y me recibe meneando la cola, pero sin zapatillas. Como es imposible que mi amiga sepa cuando mis zapatos están manchados y cuando no, he decidido investigar el asunto para explicarme la razón de su conducta. Pensé que sería el olor a romero, a lavanda o a paja de rastrojo. Así que al volver esta mañana de la ciudad me he detenido un instante, he cogido una ramita de mejorana  y me he restregado una pizca el pantalón. Nela ha salido a mi encuentro sin zapatillas, ha olido la costura de las vueltas y ha ladrado con rabia.
 

A la tarde hemos paseado juntos por las sementeras ya prietas de mayo. Las espigas se mecían acompasadas al son del canto de una calandria, y el campo tomaba ya el color rojizo del ocaso. De vuelta a casa mi amiga ha subido rauda las escaleras y me ha bajado las zapatillas. Ya entiendo, le dije: es el campo entero el que huele. Huele a solano limpio, huele a tarde y a brisa en la cara. Nela se ha tumbado y a mi vera, y yo, agradecido, he acariciado sus orejas. Supongo que sabe que nunca más jugaré a cambiar sus puntos de referencia.  

3 comentarios:

  1. No se debe jugar a cambiar los puntos de referencia de nadie... afortunadamente para ella, Nela es muy lista.

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  2. Sí.
    Ya vuelve el trillo a girar sobre la paja,
    Y a desgranar el grano,
    Y a peinar la cosecha.

    Ya vuelve a su querencia
    y a su potra,
    lozana, con guarnición de seda.

    Ya vuelve cada tarde a su girar cansino
    Hasta aventar la sombra de mi alma.

    Sí.
    No se debe jugar
    A cambiar las querencias.

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  3. Los puntos de referencia son objetivos... Las querencias no conocen reglas.

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